EMPEZAR PSICOTERAPIA


Todo comienza, cuando te das cuenta de que tu buena voluntad y tus esfuerzos individuales parecieran no ser suficientes para superar un malestar que te aqueja.

Ansiedad, tristeza, miedos, angustia, bloqueos, dificultades de pareja, problemas laborales, soledad, indecisión, inseguridad, confusión, dificultades para sobreponerte a distintas pérdidas que hayas sufrido, estrés, preocupación por alguien de tu entorno, u otros.

Entonces tal vez te plantees la posibilidad de pedir ayuda y quieras ponerte en contacto conmigo para que veamos si puedo ayudarte. Si lo hacés por mail, siempre te pediré que nos comuniquemos igual telefónicamente. 

Es importante que nos escuchemos las voces. En esa oportunidad tendremos una breve charla para intercambiar sólo la información que sea imprescindible para decidir si tendrá lugar o no, una primera entrevista y la fecha y hora de la misma.
Llegado el momento de la primera entrevista, nos conoceremos, y escucharé atentamente cual es el motivo de consulta, si es que lo podés poner en palabras; y si no, veremos si es posible ir clarificando juntos de que se trata tu malestar.  A veces pueden hacer falta varias entrevistas diagnósticas, depende de cada caso.

No siempre las consultas culminan en un proceso terapéutico de mediano o largo plazo.

Depende de cada caso, también hay procesos breves, de corto plazo, que hacen foco en objetivos acotados.

En otros casos el motivo de consulta se resuelve en unos pocos “encuentros orientativos”.

El contrato terapéutico, es un acuerdo verbal o escrito que se establece al inicio del intercambio, y que ordena la interacción del terapeuta y el paciente. Es la regla que ordena y permite que la consulta o el tratamiento tengan lugar. En el mismo se explicita la duración de cada encuentro, la frecuencia de las sesiones, el monto de los honorarios, el pago, cuál es el modo en el cual ambos procederán en caso de tener que cancelar o posponer sesiones, etc.

 Hacer psicoterapia integrativa es la posibilidad de acceder a un darse cuenta integral estrechamente ligado a lo experiencial -no sólo al pensar sino al sentir y al hacer-  que nos proporcione herramientas internas para fluir más creativamente en nuestra vida.


El dolor o malestar  están ligados a algo que ha quedado detenido o fijo.


Recuperar la salud y el bienestar dependen de la posibilidad de recobrar la fluidez allí donde se ha perdido. 


Las sesiones de psicoterapia son encuentros entre un paciente y un terapeuta.


Hacer psicoterapia es involucrarse en un proceso, un movimiento en el tiempo que produce cambios en el consultante, en la forma de vivir su vida, y a veces también en las personas que lo rodean.

Cuál es la materia prima con la que se trabaja en terapia? Se trabaja con vivencias, experiencias, pensamientos, búsquedas, preguntas, descubrimientos, incógnitas, misterios, alegrías, dolores, esperanzas, necesidades, decepciones, utopías, batallas.


Qué se hace en relación a esa materia prima? Hablar, pensar, sentir, analizar, sintetizar, interrogar, responder, escuchar, ensayar, aprender, fantasear, jugar con las ideas, recordar, construir, inventariar experiencias, historizar, reprocesar traumas, desarrollar la creatividad, explorar sueños, criticar, responsabilizarme, elegir, curar heridas, hacer duelos, elaborar pérdidas, conocer los distintos aspectos contradictorios que me habitan, resolver conflictos, explorar bloqueos, encontrar alternativas, diseñar objetivos e intentar formas nuevas para tratar de alcanzarlos de la manera que me sea posible.

Si lo estás pasando mal, y “no le encontrás la vuelta” a tu malestar, tal vez sea momento de hacer una consulta psicoterapéutica.