miércoles, 16 de marzo de 2016

Pistas para salir de Bloqueos Creativos.


La creatividad, al igual que toda cualidad funcional humana, se enfrenta regularmente a ciertos factores que le impiden trabajar, entrar en funcionamiento o la frenan.

Llamamos a estas situaciones Bloqueos Creativos.

Normalmente estos bloqueos suelen dividirse en tres grandes grupos:

· Bloqueos Cognoscitivos: estos primeros son aquellos que nosotros mismos nos ponemos al plantearnos un problema.  A veces es por pura ignorancia, otra por tener ciertos estereotipos fijos o ciertas actitudes demasiado fijadas en nuestra manera de actuar, pero ante un dilema no encontramos una solución, nos quedamos, lo que vulgarmente se llama “atascados”.

Algunos de los ejemplos más comunes de este tipo de bloqueo son:


◦ Dificultad para aislar el problema: nos obsesionamos con un solo aspecto perdiendo la visión global del problema.
◦ Bloqueo por limitación del problema: se presta poca atención a todo lo que hay alrededor del problema.
◦ Incapacidad para definir términos.
◦ Rigidez perceptiva: no nos permite utilizar todos los sentidos para la observación.
◦ Dificultad de percibir relaciones remotas: no se establecen conexiones entre los elementos del problema.
◦ Dificultad en no investigar lo obvio: dar por bueno lo sabido, hay que cuestionar lo conocido como si algo nuevo o extraño fuera, así se pueden descubrir distintos enfoques.
◦ Dificultad de distinguir entre causa y efecto.


· Bloqueos Culturales: Están muy relacionados con los valores aprendidos de pequeños, ya sea por medio de los educadores, de los padres o simplemente los que la propia sociedad que nos rodea impone y que son diferentes según el entorno de cada persona. Algunos de ellos son:


◦ El deseo de adaptarse a una norma aceptada.

◦ Ser práctico y económico, emisión de un juicio antes de tiempo.

◦ No es de buena educación ser muy curioso, no es inteligente dudar de todo.

◦ Darle demasiada importancia a la competencia o a la colaboración.

◦ Demasiada fe en la razón o en la lógica.

◦ Tendencia a adoptar una actitud de todo o nada.

◦ Demasiados o muy pocos conocimientos sobre el tema de su trabajo.

◦ Creer que no vale la pena permitirse fantasear.

· Bloqueos Emocionales:  Se refiere a las inseguridades que puede sentir un individuo, es el temor a equivocarse, a la angustia, la falta de confianza en sus propias capacidades, la inconstancia, la exagerada necesidad de seguridad y certidumbre, el aferrarse a la primera idea que se nos ocurre, la falta de impulso para llevar adelante un problema hasta complementarlo y experimentarlo, la falta de paciencia condicionan psicológicamente al individuo para la producción creativa, para la búsqueda de nuevas ideas. Incluso la presencia de la novedad, de hallazgos originales pueden provocar inseguridad. Pero si el hombre tiene miedo a lo desconocido, también se encuentra atraído por el misterio. Y quiere desvelarlo. Por eso los bloqueos a la creatividad pueden superarse y convertirse en una motivación que introduzca a la creatividad. Porque no trabajar en la búsqueda de la solución es estar ya sin solución. Ejemplo claro sería el problema del llamado “hoja en blanco” cuando un director, escritor... en general cualquier autor reconocido con cierto éxito que se enfrenta ante el problema de que lo que siempre se espera de él son “grandes obras”. Esa presión les bloquea y son incapaces de crear nada nuevo.

Hay otros tipos de bloqueos más secundarios que tienen que ver con el entorno que envuelve a la persona.  Algunos de los más habituales:  las presiones del conformismo, la actitud autoritaria, la ridiculización de los intentos creativos,  la sobrevaloración de recompensas o castigos, la excesiva exigencia de objetividad, la excesiva preocupación por el éxito, la intolerancia a las actitud lúdica, etc.

Estos últimos suelen acentuarlos una sociedad que exige una alta competitividad, incluso llegando hasta rozar la crueldad. Toda esa presión, ya no por destacar, sino simplemente sobrevivir ejerce fuerte presión sobre los individuos y los bloquea.


La creatividad es necesaria en casi todos los ámbitos de la vida.  Liberemosla.


Formulario de contacto: en este blog arriba a la derecha 




Fuente : Judit Móstoles-Madrid - Blog/En busca de la mente creativa.

domingo, 21 de febrero de 2016

El fin de las vacaciones es el "segundo comienzo" del Año.



viernes, 1 de enero de 2016

Propósitos para el Año Nuevo.


¿Cómo participar creativamente y a conciencia para alcanzar el mayor éxito posible en el año que se inicia?

Un propósito es una meta, y una meta es un sueño con fecha de vencimiento, sí, sí.

Para alcanzar nuestros propósitos necesitamos transformar el año nuevo en un proyecto, y tomar la responsabilidad de cargar el GPS fijándonos cómo y donde estamos y qué queremos lograr.

Aunque no todo depende de uno, hagámonos responsables y tomemos las riendas del caballo que nos conducirá a lo largo del trayecto.

 Repasemos las ideas principales para ser eficaces ante esta importante tarea:


1. La tendencia a establecer objetivos es el factor más importante para alcanzar el éxito.
Existe relación entre la inteligencia humana y los logros de las personas. Los factores más importantes son la seguridad, la perseverancia y el hábito de definir objetivos. De los tres,
el definir los objetivos es lo más importante.


2. Relación entre objetivos y deseos.
Debemos plantearnos los objetivos como algo que realmente deseamos, algo que nos inspire y nos ilusione. ¿Hay algo mejor que conseguir lo que deseamos? Las emociones son el fijador de los recuerdos a nuestra memoria, y también las que activan positivamente nuestros proyectos,son  el fertilizante de las semillas: Si fueras niñx y te dijeran que en un rato va a pasar una estrella fugaz a la que le vas a poder encargar el cumplimiento de tus deseos, ¿qué cosas le pedirías? Tus objetivos tienen que estar alimentados o conectados con alguna emoción positiva. Nuestra capacidad creativa se alimenta tanto de nuestra capacidad imaginativa infantil como de nuestra responsabilidad y capacidad de organización adultas. Si sentís que algo de esto se dificulta, ponete como primer objetivo hacer lo necesario para recuperar o poner a punto estas herramientas.


3. Si deseamos que ocurra un efecto concreto en nuestra vida, deberemos empezar por poner en marcha la causa de ese efecto: Tendemos a esperar que sucedan cosas por las que no hemos hecho nada. Nadie puede retirar dinero de una cuenta donde no ha puesto dinero antes, ni recoger una cosecha si no hemos plantado antes una semilla, ni podemos esperar a que nos toque la lotería si no hemos comprado un billete. La clave está en activar la causa del efecto que deseamos se manifieste. ¿Cuáles son los factores de los que depende el logro que quiero alcanzar?  Algunos pueden depender de vos y otros no. ¿Cuáles dependen de vos?  Si bien es cierto que no todo depende de vos, lo importante es centrarte en ese algo en lo que podés hacer la diferencia. Siempre hay algo que depende de vos, es importante que descubras qué es, para poder movilizarte en la dirección hacia tu objetivo. No importa que sea un movimiento pequeño. Ya lo dijo Arquímedes: "Denme un punto de apoyo y moveré el mundo". Para empezar un cambio, o la creación de algo nuevo, no hace falta más que un punto de apoyo.


4. “Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estás en lo cierto” dijo Henry Ford. La programación mental, hace del hombre su forma de ser, sus poderes y su destino. Henry Ford sabía que tal como piensa un hombre así es su vida. ¿El pensamiento está antes de la acción y de la emoción? ¿O está primero la emoción? A veces una cosa a veces otra, pero ambas participan del  proceso creativo. Darme cuenta de lo que pienso y siento respecto a mis objetivos es muy importante para descubrir los ingredientes con que cuento para hacer mi pastel. Si son de buena calidad, el pastel saldrá bien, si son de mala calidad, no tanto. Es importante que revise la cualidad de mi acervo mental y emocional, si algo me hace ruido, si algo "no suma", ¿de donde viene? El primer objetivo ha de ser ordenar o limpiar eso para que el canal o camino esté mental y emocionalmente despejado, claro y limpio, sin obstáculos molestos que provengan de mi mundo interno

 5. Listando nuestros objetivos averiguamos lo que deseamos realmente. Hay que elegir.

Para conseguir nuestros deseos, el primer paso, es decidir que deseamos. Cuando sabemos lo que queremos, los días tienen más significado y parece que todo rinde más.
Una forma de averiguar que queremos sería contestar a la pregunta: ¿Qué desearía realmente si estuviera completamente seguro de poder conseguirlo?. Hacemos una lluvia de ideas donde apuntamos todas las ideas que se nos ocurran sin entrar a valorar si son buenas, infantiles, juiciosas… y en esta fase tampoco nos preocupamos por el cómo, solo nos fijamos en el qué.
Una vez obtenidas las respuestas establecemos prioridades. Para ello comparamos la primera idea con la segunda y decidimos cual es la que nos importaría más y así sucesivamente.


6. Las personas que más éxito tienen en alcanzar sus objetivos son personas que saben quiénes son y qué quieren. Se trata de elegir objetivos que nos ayuden a realizarnos en nuestra vida. Hay personas que desde niños lo saben, si no es nuestro caso, se trata de definir nuestro proyecto en la adultez. la pregunta ¿qué quiero hacer con mi vida? es una pregunta que tiende a bloquearnos por ser demasiado general. Mucho mejor es preguntarnos: ¿Qué cosa positiva me gustaría hacer? Y organizar un plan en etapas para hacerlo.


7. Hacer la lista de propósitos de tal manera que la tarea nos ponga de buen humor y nos conecte con posibilidades. Cuando sabemos lo que deseamos y tenemos claro el objetivo que nos hemos propuesto, cuando  planificamos los primeros pasos a seguir,  nos sentimos más fortalecidos y más dispuestos a pagar el precio de alcanzar nuestro propósito.


8. El poder de un deseo dependerá de la manera en que se lo presentamos a nuestra consciencia y nuestro subconsciente. ¿Cómo le damos poder? Anotándolo. Es obligatorio. Al escribirlo lo hacemos real, claro y urgente. Planteándolo de forma específica. Cuantos más detalles más posibilidades habrá de conseguirlo. De esta manera, alertamos al cerebro para que se fije en las personas, cosas y recursos que necesitamos para concretar ese objetivo.


9. Fijar un plazo. Los plazos nos ayudan ayudan a centrarnos en el propósito y concentrar nuestras energías. Es importante que los plazos que nos pongamos sean realistas, posibles. Cuanto más real sea, más convencidos estaremos de que podemos hacerlo realidad.


10. Diseñar formas de medir el modo en que estamos dedicándonos a nuestro objetivo. Llevar un registro de nuestras actividades relacionadas con el objetivo.

11. Formular los deseos en positivo, evitando la palabra "NO". Si el objetivo nos sale espontáneamente formulado "en negativo", lo reformulo EN POSITIVO (ejemplo: "no comer en exceso" lo formulo "comer saludablemente", "no fumar", "SUPERAR mi adicción al cigarrillo".

12. Descubrí la emoción positiva que te produce imaginar la concreción de tu deseo y conectate con ella sintiéndola mientras enuncias tu objetivo en voz alta. Fijate el lugar del cuerpo donde sentís esa emoción positiva. Por ejemplo “he decidido con CONFIANZA encontrar un nuevo empleo. Respirá hondo. Sentí esa emoción positiva en el cuerpo. (Si la emoción que se asocia naturalmente al proyecto es negativa, es porque hay alguna experiencia anterior que la genera, es aconsejable tomar nota de eso, y buscar ayuda para sanar esa experiencia negativa, porque a veces esas experiencias negativas anteriores bloquean nuestros proyectos presentes. Es como tener en nuestro circuito mental DOS MENSAJES CONTRADICTORIOS QUE BLOQUEAN NUESTRA ACCION: "haré esto" + "no lo haré porque es peligroso o porque en ese camino hay algo que una vez me produjo sufrimiento"). Es como si se encendieran en nuestro semáforo interior una luz verde y una roja al mismo tiempo. Si observás que te pasa eso, pedí ayuda porque ese doble mensaje (ambivalencia = quiero y no quiero) puede solucionarse.

13. Sé CONCISO al redactar tus objetivos. Cuanto más breve sea la forma de expresar el objetivo mayor impacto emocional tendrá y mejor se activarán tus redes de memoria para acercarte información asociada y despertar recuerdos positivos en el cerebro hacia la concreción del mismo. (Si los recuerdos que vienen son sólo negativos, necesitarás trabajar un poquito en eso primero para despejar esas nubes. Pedí ayuda, si con la voluntad no alcanza.)

14. Luego de hacer la lista es necesario en un SEGUNDO MOMENTO que fijemos un plan de acción concreto para cada objetivo.  El plan de acción es pensar el cómo, pensar los pasos que vamos a dar para llegar a nuestro objetivo-deseo. Podemos usar el método de lluvia de ideas  o elaborar un mapa mental para determinar las acciones del plan.

15. Ordenar esas acciones. Descomponer las acciones más grandes en acciones más pequeñas. Los objetivos intermedios nos mantienen en movimiento hacia el plazo principal. Una vez establecidos los pasos y los objetivos intermedios hay que traspasarlos a la programación diaria. La programación acorta la brecha entre la planificación y la práctica. Supone una anotación en la agenda de las acciones a llevar a cabo. No dejarnos estar, emprender la primera acción de inmediato.
Por insignificante que sea el paso, ponernos en marcha con algo ahora!
Tomar lápiz y papel, una llamada, una idea, una frase, ahora. Es muy importante para mantener y hacer crecer el entusiasmo.


16. Confiemos. Nadie planta una semilla si no cree que va a florecer. Con la fe viene la acción y con la acción los resultados. Si hay falta de confianza, el primer objetivo debería ser buscar ayuda para recuperarla.

Felíz año nuevo !!!

Lectura recomendada:  ”La lámpara mágica, una estrategía para alcanzar tus objetivos” de Keith Ellis. Editorial Urano.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Gracias 2015. Hola 2016 !



sábado, 12 de diciembre de 2015

Una Psicoterapia a tu Medida


domingo, 1 de noviembre de 2015

Reflexiones imprescindibles a la hora de TENDER PUENTES hacia los otros.

No hay actividad mas bella que dedicarse a tender puentes hacia los seres humanos y, hacia todo lo que nos rodea.

En nuestros días los puentes son tan imprescindibles que marcan la diferencia. Cruzan empinadas montañas o peligrosos ríos, conectan fronteras y acortan distancias. Tenemos puentes de todos los tamaños y de los materiales más diversos. Sin embargo, tender puentes siempre ha sido una tarea ardua. Somos ricos en redes sociales, pero muy pobres en enlaces.

Nosotros mismos, nuestra propia existencia puede ser analizada bajo la figura del puente. "Tender puentes" es una preciosa metáfora de comunicación y acercamiento. El puente comunica, construye redes, abre espacios. El puente, en cuanto que une dos orillas, nace con vocación de permanencia. Y cuanto más antiguo es, más historias recrea y más sabores acumula. El puente es algo que une, que permite el paso, que salva un obstáculo, que comunica. Si lo más característico del puente es la comunicación, interesa multiplicar o ensanchar los puentes. Precisamente para aumentar las posibilidades de diálogo, para hacer más fluido el tránsito entre unos y otros.

Un detalle importante:  el puente implica un cierto "vacío", remite a un cierto "estar suspendido" en el aire, solo apoyado por dos o más pilares, tensores... Por ello, el puente es un lugar vulnerable, una construcción frágil. Por su carácter estratégico, muchas veces se convierte en objetivo militar para dominar o aniquilar al "enemigo". Quien lo ocupa se asegura una vía de comunicación privilegiada.
El puente, no sería ya un mero artefacto destinado a vencer la dificultad del paso de un río, sino algo más: el eliminador de obstáculos, el conector de culturas a través del esfuerzo humano consciente. El puente como punto de encuentro.

Resullta grato imaginarnos a nosotros, como los allanadores que hacen posible este contacto.

¿Cuál es la labor del puente?

Un puente une orillas. Y el puente se apoya por igual en las dos orillas. Y el tránsito se hace por igual en las dos direcciones. Si no existe permeabilidad, transparencia y escucha mutua, es imposible la comunicación.

Tender un puente significa estar abiertos al diálogo, al intercambio de opiniones. Implica hacer de mediador entre vertientes y orillas, saber integrar las márgenes –muchas veces opuestas- en un cauce ancho y fértil que sintetice los diferentes caudales que expresan este nuestro mundo plural. Es encontrar puntos comunes y establecer un cauce para mejorar la calidad de vida y de relaciones de todo tipo.

Es necesario poner en movimiento los resortes más profundos del ser humano: la sensibilidad estética, la solidaridad, el amor, la compasión, la responsabilidad, la alteridad. Sin ellas, es muy difícil establecer puentes entre modos diferentes de ver el mundo.

 
 Hacer puentes -y, sobre todo, hacer de puente- es tarea muy dura. Y que no se hace sin mucho sacrificio.

Unir y ser fiel a dos orillas, no pertenecer a ninguna de ellas, y estar firmemente asentado en las dos.

Sale caro ser puente. Es un oficio por el que se da mucho más que lo que se recibe. Un puente es fundamentalmente alguien que soporta el peso de todos los que pasan por él. Sus virtudes son la resistencia, el aguante, la solidez.
En un puente cuenta menos la belleza y la simpatía, que la capacidad de servicio, su utilidad.

Un puente vive en el desagradecimiento: nadie se queda a vivir encima de los puentes. Los usa para cruzar y se asienta en la otra orilla. El mediador termina su tarea cuando ha mediado. Su tarea posterior es el olvido.

A pesar de ello, qué gran oficio el de ser puentes, entre las gentes, entre las cosas, entre las ideas, entre las generaciones. El mundo dejaría de ser habitable el día en que hubiera en él más constructores de zanjas que de puentes.

Hay que tender puentes, primero, hacia nosotros mismos: un puente de auto-respeto y auto-aceptación.

Luego, un puente hacia los demás.

En nuestro tiempo es casi un milagro encontrar a alguien que soporte el peso del otro de buena gana; al menos que quiera compartirlo.

El puente también hace honor a la vulnerabilidad en la comunicación.

Los puentes son una invitación a dejar una orilla para pasar a la otra. Un desafío a que abandonemos lo conocido por lo desconocido... los puentes son como un llamado a crecer.

Para cruzar un puente necesitamos hacer un acto de fe, debes creer que existe la otra orilla, y debes hacer un acto de abandono, dejando la orilla que conoces.

A veces se reconoce a las personas que han servido de puentes cuando ya han desaparecido o cuando se han vuelto inservibles con el paso de los años.

Los puentes son fascinantes porque están diseñados para unir: masas terrestres, caminos y personas.

Ser constructor de puentes es una función muy noble y una vocación de pocos.

Tener vocación de tender puentes es volvernos pontífices laicos.

Pontífice no es aquel que ocupa un puesto de honor, sino un puesto de amor. No tiene poder, ni lo detenta. Conoce muy bien la debilidad y la impotencia. No se pone a distancia de los demás, ostentando poderío, sino que está cercano para acoger como propias las causas perdidas de los demás.

"Zaratustra contempló al pueblo y se maravilló. Luego habló así: El hombre es una cuerda tendida...sobre un abismo. Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso caminar, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y pararse. La grandeza del hombre está en ser un puente y no una meta: lo que en el hombre se puede amar es que es un tránsito y no un ocaso. Yo amo a quienes no saben vivir de otro modo que hundiéndose en su ocaso, pues ellos son los que pasan al otro lado [...] Yo amo a quien no reserva para sí ni una gota de espíritu, sino que quiere ser íntegramente el espíritu de su virtud: avanza así en forma de espíritu sobre el puente [...] Yo amo a aquel cuya alma se prodiga, y no quiere recibir agradecimiento ni devuelve nada: pues él regala siempre y no quiere conservarse a sí mismo [...] Yo amo a quien justifica a los hombres del futuro y redime a los del pasado: pues quiere perecer a causa de los hombres del presente [...] Yo amo a aquel cuya alma es profunda incluso cuando se la hiere, y que puede perecer a causa de una pequeña vivencia: pasa así de buen grado por el puente [...] Yo amo a quien es de espíritu libre y de corazón libre: su cabeza no es así más que las entrañas de su corazón, pero su corazón lo empuja al ocaso. Yo amo a todos aquellos que son como gotas pesadas que caen una a una de la oscura nube suspendida sobre el hombre: ellos anuncian que el rayo viene, y perecen como anunciadores". (Friedrich Nietzsche, "Prologo de Zaratustra" (4), en: Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie, Alianza Editorial, Madrid 2012, 3ª ed., 49-51).



(Fuente: el texto es una sintésis extractada del blog http://tenderpuentes5.blogspot.com.ar/)

miércoles, 21 de octubre de 2015

Viajeros del Tiempo: Todos somos Marty Mc Fly

Según el periodista Guillermo dos Santos Coelho, una revelación central del film VOLVER AL FUTURO (1985) es que "...los hijos desafían a los padres y los obligan a crecer. Los obligan a ser mejores. Con máquina del tiempo o sin ella. Crecer, pero sin perder la fantasía de que hoy, 21 de octubre de 2015, Marty llega a su futuro, nuestro presente. Llega un amigo entrañable. Salgamos a buscarlo"




Por el solo hecho de estar hoy en una fecha que fue fijada al azar, muchos podemos sentirnos tentados a ser  "extras" o "personajes" de una peli que se filmó hace 30 años .

El pasado, el presente y el futuro están en este día más unidos que nunca  resonando en pensamiento y emoción, porque hoy llega desde el pasado nada más y nada menos que el aventurero Marty Mc Fly.

Volver al Futuro (1985)
¿Quién no ha soñado con viajar en el tiempo? 
Viajar al pasado para solucionar un problema presente fue el argumento de La Máquina del Tiempo (1960) una película que ví con mis amiguitos en el cine del barrio, diez años después de su estreno, en los ´70.  Y aún recuerdo como si fuera hoy cómo nos apasionaba esa historia.



También hubo una remake de La Máquina del Tiempo, que se estrenó en 2002 y fue la película más taquillera en los Estados Unidos ese año.


- Nada puede cambiar lo ocurrido.
- ¡Te equivocas !
 
Este diálogo da cuenta de un deseo arquetípico humano  tan profundo como posible. 

El deseo de transformar el pasado puede satisfacerse eficazmente si nos damos cuenta del poder que tenemos en el presente para transformar la realidad y transformarnos a nosotros mismos. 
Nuestra intuición siempre nos dijo que parte de las claves del presente estan en el pasado.  

Por el momento eso sigue siendo cierto, pero aunque el pasado NO se puede cambiar, podemos lograr definitivamente que deje de influir de manera negativa en el presente. Marty Mc Fly y  George Wells, tenían razón. Como ellos, todos somos viajeros de la identidad y del tiempo
    
Lograr que pasado, presente y futuro funcionen exitosa, fluída y adaptativamente conectados dentro nuestro permite que funcionemos con la mejor versión de nosotros mismos, aquí y ahora: una identidad integrada.
Nuestra identidad se compone de imagenes y experiencias de distintas épocas, información que para funcionar a nuestro favor, requiere ser alcanzada por procesos de actualización e integración a nuestra personalidad en tiempo presente.   

La experiencia de la psicoterapia puede parecerse mucho a usar la "Máquina del Tiempo Delorean", que hace posible ir al pasado "a cambiar algo", volver al presente y también revisar y programar el futuro.

¿Cómo es esto?

- Cambiar el pasado es desarchivar escenas, momentos. 

- Revisarlos, y si hace falta liberarlos de sus fijeza.

- Obtener recursos que quedaron atrapados en el pasado por cualquier razón y traerlos al presente o
crearlos si hace falta. 

- Poder ver esas escenas de manera nueva a la luz de otra información que acude a tu mente para favorecer esa necesaria transformación que permite que te sientas en paz con lo que pasó y con vos mismo.  

Cuando experimentamos un proceso de psicoterapia, emulamos bastante a Marty Mc Fly.  

Nos movemos a buscar puntos en el calendario y escenas que necesitan intervenciones.

Nos movemos a la velocidad que haga falta entre  presente, pasado y futuro.

Nos quedamos en cada "tiempo y lugar" solamente el tiempo que requiera arreglar esos asuntos dentro tuyo.

En la  "máquina Delorean" de un proceso terapéutico viajan dos pasajeros-conductores (consultante y terapeuta), y es una máquina de doble comando porque es importante y más seguro que el ritmo y la dirección de la máquina la podamos controlar entre los dos. 

Bienvenido a nuestro presente, Marty Mc Fly. Gracias por divertirnos, por animarnos con tus aventuras a viajar en el tiempo, por recordarnos que cambiar el pasado es "posible". 


¿Qué cosas del pasado, presente y futuro de tu vida, 
tal como la ves hoy te gustaría cambiar o crear? 



domingo, 18 de octubre de 2015

Felíz Día de la Madre



Este video no es nuevo, pero me lo han reenviado y me da mucho gusto volver a compartirlo.
Si has hecho malavares para criar a tus hijos y reinsertarte en el mercado laboral,
este video es para vos.






sábado, 17 de octubre de 2015

El arte de confrontar creativamente



¿Qué diferencia existe entre la confrontación creativa y la destructiva?

En la confrontación creativa hay un reconocimiento del otro, una mirada incluyente. Es la aceptación de la realidad vincular: el otro es necesario. La confrontación creativa es comprensiva y contenedora: percibe diferencias y asume la convivencia. Confía en la diversidad de voces. Estimula encuentro.

En la confrontación destructiva el vínculo es rechazado, el otro es excluido. Es la negación de la realidad vincular: el otro es desechable. La confrontación destructiva es separativa y aislacionista: sólo tolera uniformidades y desprecia lo diferente. Propugna el pensamiento único. Excita el fanatismo. 

(Alejandro Lodi en https://alejandrolodi.wordpress.com/)